San Luis: el coronavirus nos advierte sobre la actual situación del sistema sanitario.
- Cepaci

- 7 sept 2020
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Ante los nuevos casos de coronavirus en la provincia de San Luis se encienden las alarmas en el gobierno provincial. Sin embargo, el éxito gubernamental que caracteriza a San Luis como una de las provincias que presenta menor cantidad de casos positivos de COVID-19, se debe, paradójicamente, a la manifiesta falencia sanitaria, tanto en el sector público como privado.
Según información oficial, la cantidad de camas destinadas a posibles pacientes por coronavirus en el Hospital Central de San Luis es de 133. De ese total, 49 camas son para aquellos pacientes con gravedad respiratoria. Para llegar a esta disponibilidad, fue necesario suspender las cirugías y disminuir la cantidad de pacientes internados. El espacio, antes destinado a cirugías de mujeres, es ahora la Unidad de Terapia Intensiva II, con 26 camas, con la finalidad de ser soporte al área crítica.
Vale aclarar que no hay datos oficiales, ni de fuentes periodísticas, sobre cuál es la cantidad de respiradores con los que cuenta el sistema de Salud provincial.
La provincia supera el promedio nacional (6%) de personal de salud con coronavirus, siendo el 16% de las/os contagiadas/os en la provincia trabajadores del sistema sanitario.

El 03 de septiembre, el gobierno provincial implementó, por tercera vez, la Fase 1 para la zona denominada Gran San Luis, tras superar los 129 casos activos de COVID-19 (31/08).
Cuando se ejecutó por primera vez dicha fase, se realizaron medidas controvertidas, entre las que podemos nombrar: vehículos escoltados por la Policía en su paso por las rutas provinciales, toques de queda y numerosas detenciones (6.948 al 31/05) en Comisarías a personas que no cumplían con los protocolos exigidos.
Otros hechos polémicos fueron, el Femicidio de la joven Florencia Magalí Morales en la Comisaría Nº 25 de Santa Rosa de Conlara, la dudosa muerte por ahorcamiento en una comisaría de Villa Mercedes del adolescente Franco Maranguello, despidos a beneficiarios de planes sociales que incumplieran la normativas por COVID-19, una zanja de dos metros de profundidad por 17 km de largo para evitar el paso desde la provincia de Córdoba y las salidas programadas de las/os ciudadanas/os según terminación de DNI.
El último rebrote por coronavirus afectó de manera perjudicial al interior aledaño a la capital puntana, que dependen exclusivamente de ésta para abastecerse (actividades económicas básicas, tales como: combustibles, farmacias, alimentos, etc.) y, también, para la atención médica de la población.
Un caso puntual y representativo de esta situación es el Departamento de Belgrano, donde no hay farmacias y el servicio Posnet para el uso de crédito y débito es limitado a unos pocos comercios.
Con un total de 311 casos, 273 activos positivos y 38 recuperados, el panorama general de la provincia es el antes descrito, y frente a ello, la/os puntanas/os nos preguntamos si este nuevo regreso a la Fase 1 no refleja más la carencia de inversión en el sistema sanitario, que una mera intencionalidad gubernamental por cuidar a toda su población.




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